Benjamín Howard

"Siempre he practicado el dibujo como un ejercicio de diseño. Los edificios fueron una descarga lógica y la arquitectura el destino ineludible. Cuando egresé y comencé a trabajar en algo aburrido, me puse a re-dibujar unos planos anodinos casi a escondidas en la oficina, empleando un barroquismo fantasioso. Fue como la explosión de una necesidad fisiológica reprimida.
Recientemente –porque son tan instintivos que al principio no hubo reflexión– he entendido estos dibujos como una liberación personal y disciplinar ante el tiempo, la técnica y la utilidad que los (y nos) definen. Así, tanto las formas superadas de la arquitectura, como las manías de la personalidad, pueden salir de su destierro cronológico higiénico para perseguir el experimento y el exceso. Pero en su irracionalidad, no abandona su naturaleza arquitectónica, pues a partir de ellos aún puede construirse, si no en el mundo finito, en la imaginación."
- Benjamín Howard